La responsabilidad del deber

Por Ignacio Pérez Tuesta, director Escuela de Periodismo

El año 2017, que terminó hace pocos días, fue político de principio a fin, marcado por los debates y análisis de las elecciones presidenciales, parlamentarias y de consejeros regionales, que tuvieron muchos resultados que sorprendieron y dejaron a pronósticos y encuestas en tela de juicio.
Es que algunos porcentajes de la primera vuelta no estaban en los cálculos de ningún centro de pensamiento o analista político, pocos anticiparon la salida de históricos diputados y senadores o el ingreso en masa de una nueva fuerza política como el Frente Amplio y menos aún la amplia ventaja con que fue electo el futuro presidente Sebastián Piñera.
Es que hoy la ciudadanía es cada vez más impredecible, pero a la vez informada, demandante y cuestionadora. Y justamente de este fenómeno es el que como UDLA y como Facultad de Comunicaciones, nos hicimos cargo en gran parte de las actividades de Extensión y Vinculación con el Medio que realizamos en 2017.
Por ejemplo, el “Ciclo Elecciones en UDLA” fue un hecho concreto y patente de la manera que le quisimos y queremos seguir hablando al país. De esta manera, por todos los campus de nuestra casa de estudios, pasó la mayoría de los candidatos presidenciales, así como también en Santiago, Concepción y Viña del Mar, gran parte de quienes querían llegar al Senado y la Cámara de Diputados, plantearon sus propuestas frente a alumnos, profesores y la comunidad en general.
Es que entendemos que los problemas estructurales de una sociedad se comienzan a solucionar haciéndose cargo de ellos, algo que desde la academia es una obligación como un ente activo. Sí, porque siempre será más fácil quedarse en el diagnóstico y solo analizar lo que sucede, que hacer algo por contribuir a la solución y meterse en la problemática.
Por eso, como comunidad universitaria, tenemos un deber con la ciudadanía y nuestros estudiantes, quienes son los llamados a ser los grandes ejecutores del país que queremos tener en los próximos 50 años.
Este 2018 no tendrá el frenesí de ser un año electoral, pero sí serán 12 meses de intensos cambios y constantes movimientos políticos y sociales. Por eso se presenta como un nuevo desafío para nosotros como Facultad de Comunicaciones: seguir entrando a los temas que, como sociedad, consideramos trascendentes; asimismo, como consideramos vital traer a nuestros pasillos, aulas y auditorios las discusiones de un Chile que vive un momento de transformaciones.
Es un camino largo, pero vale la pena recorrerlo. Esa es nuestra responsabilidad, ese es nuestro deber.