El largo camino

Por Mauro Lombardi, decano

El tema surgió como un meme. El 2 de enero la supuesta frase de un millenial circulando por redes sociales declarando ¡este año ya fracasé! Se convirtió en viral. Más allá de que obviamente se trata de un hecho ficticio, recoge la discusión sobre las expectativas de esta nueva generación caricaturizada como jóvenes que no quieren esperar, buscan el éxito rápido y que si en pocos meses de ejercer un trabajo no son ascendidos, simplemente renuncian.

Al otro lado del mundo, Asia y sus culturas milenarias rinden tributo a la persistencia, al tiempo, a la paciencia, al trabajo duro y a la preparación constante, como las claves del progreso. Ellos hablan de que para ser un maestro en alguna disciplina (sea del tipo que sea), se requiere al menos de 10.000 horas de práctica para lograrlo. La educación y el progreso en el mundo del trabajo, tiene algo mas parecido a esta mirada oriental que a versiones modernas del ascenso. El proceso de aprendizaje de cualquier profesional toma años. En ese tiempo, se requiere paciencia, trabajo y estudio constante. Se espera que en sus intentos, el joven tenga algunos traspiés, se equivoque y aprenda de esos errores. También que siga preparándose, perfeccionándose, estando al día en el vértigo del cambio que hoy gobierna los distintos ámbitos de la vida. Las rutas que llevan al éxito profesional -como se quiera entender el término- siempre son escarpadas, largas y difíciles.

Por eso estamos aquí, para apoyarlos en su deseo de seguir mejorando y recordarles que la perseverancia rinde sus frutos. En UDLA tenemos un compromiso con ustedes y comprendemos aquello desde esa mirada que profundiza en la excelencia a través de rutas largas y trabajosas. Por eso, hemos ido desarrollando programas de perfeccionamiento profesional en el área de las comunicaciones a través de diplomados y estamos creando una red de egresados que permita que ustedes se conecten, se apoyen, siempre bajo el alero de la universidad.

El objetivo nuestro es un acompañamiento permanente, de largo plazo, como son aquellos proyectos de excelencia y acorde a lo que creemos, debe ser el apoyo para un profesional que busca cumplir sus objetivos en la vida en el largo plazo, tal como lo propone la cultura oriental.